¿Qué tanto consientes a tu niño interior?

El trabajo, la rutina y las actividades de la vida adulta nos dejan poco tiempo para nosotros mismos y relajarnos, vivimos en constante estrés y en estados emocionales que no favorecen nuestro bienestar general, nos hacen sentir deprimidos y bajos de energía.

Quizá has pensado llevar un nuevo régimen alimenticio y cada vez que lo intentas es más difícil mantenerlo y resistirse a los antojos y la gente a tu alrededor te dice que no tienes “fuerza de voluntad”.

Hay algo más que te hace deprimirte o querer romper la dieta y salir corriendo a comprar golosinas. Tú sabes perfectamente que no todo es porque te haga falta “echarle ganas”, pero no sabes exactamente porqué te sientes así.

Déjame contarte que no todo está en “echarle ganas” o “tener fuerza de voluntad”, probablemente lo que te hace falta es serotonina.

¿Qué es la serotonina? Es un neurotransmisor, una sustancia química que transmite mensajes entre los nervios del cuerpo desde el cerebro y está encargada de estimular varias hormonas que son responsables del humor y los estados de ánimo. Nos ayuda a segregar melatonina que nos ayuda a dormir, controlar el apetito y la falta de esta está directamente relacionada con la depresión.

Cuando nos faltan ciertos aminoácidos y micronutrientes nos podemos sentir fatigados, con estados anímicos depresivos o irritables, trastornos de sueño, compulsiones alimenticias y todo eso puede provocar una serie de problemas de la salud, desde lo dermatológico hasta lo cardiovascular y lo psiquiátrico.

Como podrás darte cuenta, mantener los niveles adecuados de serotonina en nuestro cuerpo es importante, la buena noticia es que no necesitas medicamentos para controlarlos, un dulce puede hacer el trabajo bastante bien.

Además de mantener nuestros niveles de serotonina, hay estudios que asocian el consumo de dulces con personas satisfechas, seguras de sí mismas y alegres. Catalogando a los adeptos de estos alimentos, como alguien que posee una energía que contagia a los demás, que son impredecibles y que causa mucha admiración.

Así que consentir a tu niño interior puede ser una dulce idea. Como siempre, sin exceso, cuando quieras comerte un dulce para consentir a tu niño interior ¡Hazlo!

En Broncolin también tenemos una forma dulce y sencilla de consentirte. Échale un vistazo a nuestra línea de confitería en http://broncolin.com.mx/confiteria-broncolin/